El
hombre está sentado, escribe,
intenta
con ello devilitar esa angustia
que
a veces se le filtra por las grietas del
porvenir
o del pasado.
Escribe
justamente y describe una flor luminosa,
una
flor de armonía, una flor de música, de ritmo
y
energía que alimenta su magín, y pone en movimiento
los
diferentes niveles de que es depositario.
Escribe
para salir, y para que todos salgan de una vez
de
este interminable depósito de pruebas, de este
laberinto
que no para de fagocitar las intenciones.
“Todo
está donde corresponde” (escribe)
Esta
historia se repite como un bucle que busca su salida
“y
la salida es la espiral”
“y
la salida es la espiral” (vuelve a escribir)
Desconcierto
es el programa principal
pero
a veces
sabes
tu?
A
veces eludimos el bucle
y
arañamos
el
siguiente nivel en este juego.
La
Gracia?
La
Gracia es relajarse...

No hay comentarios:
Publicar un comentario