jueves, 26 de febrero de 2009

HAXIX EN HOJAS DEL CORÁN

Si,
el bebedor de las estrellas, por esta vez,
se ha oscurecido.


Ha bebido negra noche en este caso. Y algo más, incluso, de lo que advierte la prudencia.
Por eso ahora, bebedor coge su pluma. Pretende describir su oscuridad, eso pretende. En la creencia que el tal acto acelere el eclipse producido.


Truena ahora la sala de máquinas. Las premoniciones se ponen en oferta.
O si, bebedor, el cine portátil de tu alma rueda historias velozmente. Todos esos recuerdos como estrellas.
De hecho lo que hace ahora es trenzar amaneceres con esmero de anciana.


Pero que digo, si quien tiene que hablar es bebedor de las estrellas ¿Qué tal bebedor? Procuraba introducirte…*

(((Verás amigo,
cuando ocurre que los sentidos se te empastan como la lengua de un borracho, y en tanto intentas describirlo descubres que el bolígrafo, merced vaya uno a saber a que conjuro, cobra vida para de inmediato electrocutarte con visiones…

Me tiemblan todas y cada una de mis puestas en escena.
Se eriza la alameda cuando al pasar por allí pienso en aquello.
Parece ser que allí voy de todas formas. Voy en camino.
Allá pueden verse las fogatas.
Ojalá me quede algún miedo que me cuide.

Por lo que adivino están más cerca.
Sigilosos se deslizan por una dimensión insospechable.
Todo parece estar en dominio de ocultas criaturas…
Mi intento trata de que estos seres misteriosos no se desayunen el alma de aquellos a quien amo.

Vamos, terminemos este vino, o lo que sea,
envíen el famoso e-mail a satán claus.
Observen, indaguen.
Los cinturones de radiación pillaron cáncer.
Los diminutos neutrinos estudian magia negra.
Y por si fuese poco, los androides tienen el mejor cuadro de fútbol!

Sí, aquí podría haber buenos colores. Pero…
¡Pronto! Que alguien explique las reglas de este juego

 Y es que para el verdadero tiempo queda poco, poco tiempo.
Bajo tierra, las raíces de un árbol, del que no daré detalles, está estudiando a velocidades inauditas. Y
¿Saben algo?
Aguarda la inevitable lluvia de tortugas, nada menos,
un buen chaparrón de auténticas y sabias, nada menos.)))

*Luego de esto, bebedor de oscuridad, quién alguna vez fuera conocido como “pequeña gota de rocío”, hace una pausa.
Observa a un lado, al otro. Sabe que la oscuridad también observa penetrante.*

(((Secretas y tóxicas tareas, ya no es un secreto.
Los matarifes camouflados configurando la demencia, son figuras repetidas. Pero alguien tiene que desempeñar ese papel.
La Tierra chilla como una vieja ballena, rodeada y arponeada por pequeñas hormigas de barba e impermeable.

Rebotan los relojes escaleras abajo.
La última pesadilla sale flamante de su fábrica, y a su vez no puedo explicar de que se trata.
Rebotan relojes, los hogares implosionan.
Los atentos televidentes terminan dentro de pequeños gabinetes o artilugios, los cuales son trasladados a los laboratorios de la Luna.

Aún los colores parecieran escapar de sus lugares asignados.
Esto se mueve, “Parece un tranvía Lacrozze”, como dijera Gardel 4 segundos antes de morir.
Ruedan cabezas y rebotan
escaleras abajo.
Esto ocurre, esto no ocurre,
yo ya parezco una continuación de otra cosa,
acaso un color flagelado que, en lugar de huir por el colorido
pentagrama de la eternidad,
se ha estampado, obra tal vez de alguna oscura luz,
en algún absurdo objeto que, hasta donde veo, todos parecen haber olvidado hace ya mucho.
¿Qué pretenden?
Me niego a creer que no comprendan…
Están idos de la furia, una gélida furia en muchos casos.

Apuñalan el vacío. Acogotan partículas.
Hacen cosas con las mentes…
¡Cuando es que la mente es solo Una!

Y, en una palabra: Rugen
No tienen más respuesta que el rugido.

Por favor que alguien se haga cargo del correo,
están poniendo furiosos los dragones…

Muchacha Sencilla protegía una respuesta.
¿Es que nadie lo recuerda?

Yo sistematicé el insomnio como pude,
hice o no lo debido, jugué mis viejas cartas como pude,
pero ahora… no se que juego es este.

Como sea, ya se acercan,
los infinitos antílopes de “Kimba” en estampida.
No va a ser posible detenerlos,
el agua no parece preparada al sacrificio.

En tanto los líderes autistas
y los leones del microchip borrando huellas.
Los emisarios del dolor y del pavor, los ingenieros de la hipnosis.
Allí todos.
Sin enterarse que este cuento está acabado.
Este final parecía escrito.)))

Cierto amanecer dio la promesa.
El sol ha venido al fin a nuestro encuentro
elevándonos, pequeñas gotas vaporosas,
elevándonos
a través de este sabio arcoiris de tortugas.

*Esta ha sido una crujiente crónica del estilizado paranoide que ahora volvemos a conocer como “Pequeña gota de rocío”
No es extraño que en breve, vuelva a ejercitar sus caprichosas profecías. Lo que es yo, me repliego hacia el origen de las cosas.*




















-->Si,
el bebedor de las estrellas, por esta vez,
se ha oscurecido.


Ha bebido negra noche en este caso. Y algo más, incluso, de lo que advierte la prudencia.
Por eso ahora, bebedor coge su pluma. Pretende describir su oscuridad, eso pretende. En la creencia que el tal acto acelere el eclipse producido.


Truena ahora la sala de máquinas. Las premoniciones se ponen en oferta.
O si, bebedor, el cine portátil de tu alma rueda historias velozmente. Todos esos recuerdos como estrellas.
De hecho lo que hace ahora es trenzar amaneceres con esmero de anciana.


Pero que digo, si quien tiene que hablar es bebedor de las estrellas ¿Qué tal bebedor? Procuraba introducirte…*

(((Verás amigo,
cuando ocurre que los sentidos se te empastan como la lengua de un borracho, y en tanto intentas describirlo descubres que el bolígrafo, merced vaya uno a saber a que conjuro, cobra vida para de inmediato electrocutarte con visiones…

Me tiemblan todas y cada una de mis puestas en escena.
Se eriza la alameda cuando al pasar por allí pienso en aquello.
Parece ser que allí voy de todas formas. Voy en camino.
Allá pueden verse las fogatas.
Ojalá me quede algún miedo que me cuide.

Por lo que adivino están más cerca.
Sigilosos se deslizan por una dimensión insospechable.
Todo parece estar en dominio de ocultas criaturas…
Mi intento trata de que estos seres misteriosos no se desayunen el alma de aquellos a quien amo.

Vamos, terminemos este vino, o lo que sea,
envíen el famoso e-mail a satán claus.
Observen, indaguen.
Los cinturones de radiación pillaron cáncer.
Los diminutos neutrinos estudian magia negra.
Y por si fuese poco, los androides tienen el mejor cuadro de fútbol!

Sí, aquí podría haber buenos colores. Pero…
¡Pronto! Que alguien explique las reglas de este juego

 Y es que para el verdadero tiempo queda poco, poco tiempo.
Bajo tierra, las raíces de un árbol, del que no daré detalles, está estudiando a velocidades inauditas. Y
¿Saben algo?
Aguarda la inevitable lluvia de tortugas, nada menos,
un buen chaparrón de auténticas y sabias, nada menos.)))

*Luego de esto, bebedor de oscuridad, quién alguna vez fuera conocido como “pequeña gota de rocío”, hace una pausa.
Observa a un lado, al otro. Sabe que la oscuridad también observa penetrante.*

(((Secretas y tóxicas tareas, ya no es un secreto.
Los matarifes camouflados configurando la demencia, son figuras repetidas. Pero alguien tiene que desempeñar ese papel.
La Tierra chilla como una vieja ballena, rodeada y arponeada por pequeñas hormigas de barba e impermeable.

Rebotan los relojes escaleras abajo.
La última pesadilla sale flamante de su fábrica, y a su vez no puedo explicar de que se trata.
Rebotan relojes, los hogares implosionan.
Los atentos televidentes terminan dentro de pequeños gabinetes o artilugios, los cuales son trasladados a los laboratorios de la Luna.

Aún los colores parecieran escapar de sus lugares asignados.
Esto se mueve, “Parece un tranvía Lacrozze”, como dijera Gardel 4 segundos antes de morir.
Ruedan cabezas y rebotan
escaleras abajo.
Esto ocurre, esto no ocurre,
yo ya parezco una continuación de otra cosa,
acaso un color flagelado que, en lugar de huir por el colorido
pentagrama de la eternidad,
se ha estampado, obra tal vez de alguna oscura luz,
en algún absurdo objeto que, hasta donde veo, todos parecen haber olvidado hace ya mucho.
¿Qué pretenden?
Me niego a creer que no comprendan…
Están idos de la furia, una gélida furia en muchos casos.

Apuñalan el vacío. Acogotan partículas.
Hacen cosas con las mentes…
¡Cuando es que la mente es solo Una!

Y, en una palabra: Rugen
No tienen más respuesta que el rugido.

Por favor que alguien se haga cargo del correo,
están poniendo furiosos los dragones…

Muchacha Sencilla protegía una respuesta.
¿Es que nadie lo recuerda?

Yo sistematicé el insomnio como pude,
hice o no lo debido, jugué mis viejas cartas como pude,
pero ahora… no se que juego es este.

Como sea, ya se acercan,
los infinitos antílopes de “Kimba” en estampida.
No va a ser posible detenerlos,
el agua no parece preparada al sacrificio.

En tanto los líderes autistas
y los leones del microchip borrando huellas.
Los emisarios del dolor y del pavor, los ingenieros de la hipnosis.
Allí todos.
Sin enterarse que este cuento está acabado.
Este final parecía escrito.)))

Cierto amanecer dio la promesa.
El sol ha venido al fin a nuestro encuentro
elevándonos, pequeñas gotas vaporosas,
elevándonos
a través de este sabio arcoiris de tortugas.

*Esta ha sido una crujiente crónica del estilizado paranoide que ahora volvemos a conocer como “Pequeña gota de rocío”
No es extraño que en breve, vuelva a ejercitar sus caprichosas profecías. Lo que es yo, me repliego hacia el origen de las cosas.*


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viernes, 20 de febrero de 2009

GUERRERO ELECTRICO AMARILLO





















"Quien no esta ocupado naciendo, esta ocupado muriendo"
Bob Dylan

(escrito del año 1997)

Saben que escucho latir
el corazón de mi bebe?
Saben que oigo su risa
a través del agua pura y la delgada piel
de la que amo?

Sepan entonces, que he sentido también
El peor de los terrores
El más oscuro miedo
El pavor a la desgracia.
Por que no puedo descartar que el porvenir sea como un monstruo.

Oigo el latir, oigo su risa,
Y no puedo
(Aunque quisiera)
No puedo descartarlo.
Aún la luz más bella, nada sería sin tinieblas.

Debo ejercitar aún más mis propósitos;
Ríe tranquilo pequeño camarada.

ALBAÑILES CYBERPUNK





























-->
Calibremos el énfasis,
no obviemos la elegancia.
Cual si de un poema de amor se tratase,
supongo, debería de ser el tratamiento.

Y si, se me agolpan cuando menos
un puñado de rostros y gestos benévolos.
Una serie de emociones que podrían ya haber muerto, y sin embargo… no hay modo de saberlo.
Luego este viento…
Los eternos desastres se acumulan.
El hambriento ciclón, al que mi polvoriento esqueleto le formula filosóficos enigmas.
Los veteranos de la carroña inesperada
notifican
nuevas programaciones
en tu complejo reptiliano (Sagan dixit)
¿Oyen piar los receptáculos?
¿Oyen esta difusa lamentación abrirse paso por la franela vegetal de mis circuitos?
Prueben sabores mis amigos.
Esfumen las ideas suicidas de la rubia.
No descarten su honda sabiduría adolescente.
No esperen las noticias de las nueve.
La catástrofe pulsa en lo que ignoras.
Abandono, por lo pronto, esta poesía sismográfica.
Lo que ocurre está ocurriendo y
dado el caso,
elijo ser un pararayos, por ahora…
Por que al menor descuido pienso volverme una Tormenta.
Hey! Escuchen! Traetormentas!
Escribiendo no llego a ningún sitio,
y ese es el motivo al parecer por el que escribo.

Abandono la sismografía lírica, lo hago ahora.
Y llega el rayo,
el rayo que,
a fuerza de plegarias,
el rayo que tanto me esperaban.

Somos el rayo, es lo que balbuceando consigo traducir,
segundos antes de comprender el fin del mundo.

Crecíamos debajo de un árbol.
Un árbol de gran autoridad. Y una mañana de niños, justamente,
cuando el río también nos sonreía,
el árbol iluminó nuestro destino,
nuestro viejo destino
de tortugas tormentosas.
(Segundo acto)
Pues,
el germen de este espasmo
(has de saber)
vive en tu diferida atención. Y es que,
resido en tu ausencia, Reina mía..
¿Cuál de todos estos rostros?
¿Quién serás?
Toda la mísera ilusión tiende a agolparse,
y en esta oscuridad no encuentro una ventana a la cual preguntarle si mis últimos días son estos.

Colaboro en toda Vida.
Todo el Bien, la Compasión y la Belleza están aquí.

Vuelan asimismo los papeles, las maniobras emotivas de supervivencia. El fin de todas las historias.
Creía despertar o estallar en el silencio, reina mía.
Esta pantalla podría también estar a punto de estallar, o despertar.
Sonrío en ti…?