Si,
el bebedor de las estrellas, por esta vez,
se ha oscurecido.
Ha bebido negra noche en este caso. Y algo más, incluso, de lo que advierte la prudencia.
Por
eso ahora, bebedor coge su pluma. Pretende describir su oscuridad, eso
pretende. En la creencia que el tal acto acelere el eclipse producido.
Truena ahora la sala de máquinas. Las premoniciones se ponen en oferta.
O si, bebedor, el cine portátil de tu alma rueda historias velozmente. Todos esos recuerdos como estrellas.
De hecho lo que hace ahora es trenzar amaneceres con esmero de anciana.
Pero que digo, si quien tiene que hablar es bebedor de las estrellas ¿Qué tal bebedor? Procuraba introducirte…*
(((Verás amigo,
cuando
ocurre que los sentidos se te empastan como la lengua de un borracho, y
en tanto intentas describirlo descubres que el bolígrafo, merced vaya
uno a saber a que conjuro, cobra vida para de inmediato electrocutarte
con visiones…
Me tiemblan todas y cada una de mis puestas en escena.
Se eriza la alameda cuando al pasar por allí pienso en aquello.
Parece ser que allí voy de todas formas. Voy en camino.
Allá pueden verse las fogatas.
Ojalá me quede algún miedo que me cuide.
Por lo que adivino están más cerca.
Sigilosos se deslizan por una dimensión insospechable.
Todo parece estar en dominio de ocultas criaturas…
Mi intento trata de que estos seres misteriosos no se desayunen el alma de aquellos a quien amo.
Vamos, terminemos este vino, o lo que sea,
envíen el famoso e-mail a satán claus.
Observen, indaguen.
Los cinturones de radiación pillaron cáncer.
Los diminutos neutrinos estudian magia negra.
Y por si fuese poco, los androides tienen el mejor cuadro de fútbol!
Sí, aquí podría haber buenos colores. Pero…
¡Pronto! Que alguien explique las reglas de este juego
Y es que para el verdadero tiempo queda poco, poco tiempo.
Bajo tierra, las raíces de un árbol, del que no daré detalles, está estudiando a velocidades inauditas. Y
¿Saben algo?
Aguarda la inevitable lluvia de tortugas, nada menos,
un buen chaparrón de auténticas y sabias, nada menos.)))
*Luego de esto, bebedor de oscuridad, quién alguna vez fuera conocido como “pequeña gota de rocío”, hace una pausa.
Observa a un lado, al otro. Sabe que la oscuridad también observa penetrante.*
(((Secretas y tóxicas tareas, ya no es un secreto.
Los matarifes camouflados configurando la demencia, son figuras repetidas. Pero alguien tiene que desempeñar ese papel.
La Tierra chilla como una vieja ballena, rodeada y arponeada por pequeñas hormigas de barba e impermeable.
Rebotan los relojes escaleras abajo.
La última pesadilla sale flamante de su fábrica, y a su vez no puedo explicar de que se trata.
Rebotan relojes, los hogares implosionan.
Los atentos televidentes terminan dentro de pequeños gabinetes o artilugios, los cuales son trasladados a los laboratorios de la Luna.
Aún los colores parecieran escapar de sus lugares asignados.
Esto se mueve, “Parece un tranvía Lacrozze”, como dijera Gardel 4 segundos antes de morir.
Ruedan cabezas y rebotan
escaleras abajo.
Esto ocurre, esto no ocurre,
yo ya parezco una continuación de otra cosa,
acaso un color flagelado que, en lugar de huir por el colorido
pentagrama de la eternidad,
se ha estampado, obra tal vez de alguna oscura luz,
en algún absurdo objeto que, hasta donde veo, todos parecen haber olvidado hace ya mucho.
¿Qué pretenden?
Me niego a creer que no comprendan…
Están idos de la furia, una gélida furia en muchos casos.
Apuñalan el vacío. Acogotan partículas.
Hacen cosas con las mentes…
¡Cuando es que la mente es solo Una!
Y, en una palabra: Rugen
No tienen más respuesta que el rugido.
Por favor que alguien se haga cargo del correo,
están poniendo furiosos los dragones…
Muchacha Sencilla protegía una respuesta.
¿Es que nadie lo recuerda?
Yo sistematicé el insomnio como pude,
hice o no lo debido, jugué mis viejas cartas como pude,
pero ahora… no se que juego es este.
Como sea, ya se acercan,
los infinitos antílopes de “Kimba” en estampida.
No va a ser posible detenerlos,
el agua no parece preparada al sacrificio.
En tanto los líderes autistas
y los leones del microchip borrando huellas.
Los emisarios del dolor y del pavor, los ingenieros de la hipnosis.
Allí todos.
Sin enterarse que este cuento está acabado.
Este final parecía escrito.)))
Cierto amanecer dio la promesa.
El sol ha venido al fin a nuestro encuentro
elevándonos, pequeñas gotas vaporosas,
elevándonos
a través de este sabio arcoiris de tortugas.
*Esta ha sido una crujiente crónica del estilizado paranoide que ahora volvemos a conocer como “Pequeña gota de rocío”
No
es extraño que en breve, vuelva a ejercitar sus caprichosas profecías.
Lo que es yo, me repliego hacia el origen de las cosas.*
el bebedor de las estrellas, por esta vez,
se ha oscurecido.
Ha bebido negra noche en este caso. Y algo más, incluso, de lo que advierte la prudencia.
Por eso ahora, bebedor coge su pluma. Pretende describir su oscuridad, eso pretende. En la creencia que el tal acto acelere el eclipse producido.
Truena ahora la sala de máquinas. Las premoniciones se ponen en oferta.
O si, bebedor, el cine portátil de tu alma rueda historias velozmente. Todos esos recuerdos como estrellas.
De hecho lo que hace ahora es trenzar amaneceres con esmero de anciana.
Pero que digo, si quien tiene que hablar es bebedor de las estrellas ¿Qué tal bebedor? Procuraba introducirte…*
(((Verás amigo,
cuando ocurre que los sentidos se te empastan como la lengua de un borracho, y en tanto intentas describirlo descubres que el bolígrafo, merced vaya uno a saber a que conjuro, cobra vida para de inmediato electrocutarte con visiones…
Me tiemblan todas y cada una de mis puestas en escena.
Se eriza la alameda cuando al pasar por allí pienso en aquello.
Parece ser que allí voy de todas formas. Voy en camino.
Allá pueden verse las fogatas.
Ojalá me quede algún miedo que me cuide.
Por lo que adivino están más cerca.
Sigilosos se deslizan por una dimensión insospechable.
Todo parece estar en dominio de ocultas criaturas…
Mi intento trata de que estos seres misteriosos no se desayunen el alma de aquellos a quien amo.
Vamos, terminemos este vino, o lo que sea,
envíen el famoso e-mail a satán claus.
Observen, indaguen.
Los cinturones de radiación pillaron cáncer.
Los diminutos neutrinos estudian magia negra.
Y por si fuese poco, los androides tienen el mejor cuadro de fútbol!
Sí, aquí podría haber buenos colores. Pero…
¡Pronto! Que alguien explique las reglas de este juego
Y es que para el verdadero tiempo queda poco, poco tiempo.
Bajo tierra, las raíces de un árbol, del que no daré detalles, está estudiando a velocidades inauditas. Y
¿Saben algo?
Aguarda la inevitable lluvia de tortugas, nada menos,
un buen chaparrón de auténticas y sabias, nada menos.)))
*Luego de esto, bebedor de oscuridad, quién alguna vez fuera conocido como “pequeña gota de rocío”, hace una pausa.
Observa a un lado, al otro. Sabe que la oscuridad también observa penetrante.*
(((Secretas y tóxicas tareas, ya no es un secreto.
Los matarifes camouflados configurando la demencia, son figuras repetidas. Pero alguien tiene que desempeñar ese papel.
La Tierra chilla como una vieja ballena, rodeada y arponeada por pequeñas hormigas de barba e impermeable.
Rebotan los relojes escaleras abajo.
La última pesadilla sale flamante de su fábrica, y a su vez no puedo explicar de que se trata.
Rebotan relojes, los hogares implosionan.
Los atentos televidentes terminan dentro de pequeños gabinetes o artilugios, los cuales son trasladados a los laboratorios de la Luna.
Aún los colores parecieran escapar de sus lugares asignados.
Esto se mueve, “Parece un tranvía Lacrozze”, como dijera Gardel 4 segundos antes de morir.
Ruedan cabezas y rebotan
escaleras abajo.
Esto ocurre, esto no ocurre,
yo ya parezco una continuación de otra cosa,
acaso un color flagelado que, en lugar de huir por el colorido
pentagrama de la eternidad,
se ha estampado, obra tal vez de alguna oscura luz,
en algún absurdo objeto que, hasta donde veo, todos parecen haber olvidado hace ya mucho.
¿Qué pretenden?
Me niego a creer que no comprendan…
Están idos de la furia, una gélida furia en muchos casos.
Apuñalan el vacío. Acogotan partículas.
Hacen cosas con las mentes…
¡Cuando es que la mente es solo Una!
Y, en una palabra: Rugen
No tienen más respuesta que el rugido.
Por favor que alguien se haga cargo del correo,
están poniendo furiosos los dragones…
Muchacha Sencilla protegía una respuesta.
¿Es que nadie lo recuerda?
Yo sistematicé el insomnio como pude,
hice o no lo debido, jugué mis viejas cartas como pude,
pero ahora… no se que juego es este.
Como sea, ya se acercan,
los infinitos antílopes de “Kimba” en estampida.
No va a ser posible detenerlos,
el agua no parece preparada al sacrificio.
En tanto los líderes autistas
y los leones del microchip borrando huellas.
Los emisarios del dolor y del pavor, los ingenieros de la hipnosis.
Allí todos.
Sin enterarse que este cuento está acabado.
Este final parecía escrito.)))
Cierto amanecer dio la promesa.
El sol ha venido al fin a nuestro encuentro
elevándonos, pequeñas gotas vaporosas,
elevándonos
a través de este sabio arcoiris de tortugas.
*Esta ha sido una crujiente crónica del estilizado paranoide que ahora volvemos a conocer como “Pequeña gota de rocío”
No
es extraño que en breve, vuelva a ejercitar sus caprichosas profecías.
Lo que es yo, me repliego hacia el origen de las cosas.*
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