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Calibremos el énfasis,
no obviemos la elegancia.
Cual si de un poema de amor se tratase,
supongo, debería de ser el tratamiento.
Y si, se me agolpan cuando menos
un puñado de rostros y gestos benévolos.
Una serie de emociones que podrían ya haber muerto, y sin embargo… no hay modo de saberlo.
Luego este viento…
Los eternos desastres se acumulan.
El hambriento ciclón, al que mi polvoriento esqueleto le formula filosóficos enigmas.
Los veteranos de la carroña inesperada
notifican
nuevas programaciones
en tu complejo reptiliano (Sagan dixit)
¿Oyen piar los receptáculos?
¿Oyen esta difusa lamentación abrirse paso por la franela vegetal de mis circuitos?
Prueben sabores mis amigos.
Esfumen las ideas suicidas de la rubia.
No descarten su honda sabiduría adolescente.
No esperen las noticias de las nueve.
La catástrofe pulsa en lo que ignoras.
Abandono, por lo pronto, esta poesía sismográfica.
Lo que ocurre está ocurriendo y
dado el caso,
elijo ser un pararayos, por ahora…
Por que al menor descuido pienso volverme una Tormenta.
Hey! Escuchen! Traetormentas!
Escribiendo no llego a ningún sitio,
y ese es el motivo al parecer por el que escribo.
Abandono la sismografía lírica, lo hago ahora.
Y llega el rayo,
el rayo que,
a fuerza de plegarias,
el rayo que tanto me esperaban.
Somos el rayo, es lo que balbuceando consigo traducir,
segundos antes de comprender el fin del mundo.
Crecíamos debajo de un árbol.
Un árbol de gran autoridad. Y una mañana de niños, justamente,
cuando el río también nos sonreía,
el árbol iluminó nuestro destino,
nuestro viejo destino
de tortugas tormentosas.
(Segundo acto)
Pues,
el germen de este espasmo
(has de saber)
vive en tu diferida atención. Y es que,
resido en tu ausencia, Reina mía..
¿Cuál de todos estos rostros?
¿Quién serás?
Toda la mísera ilusión tiende a agolparse,
y en esta oscuridad no encuentro una ventana a la cual preguntarle si mis últimos días son estos.
Colaboro en toda Vida.
Todo el Bien, la Compasión y la Belleza están aquí.
Vuelan asimismo los papeles, las maniobras emotivas de supervivencia. El fin de todas las historias.
Creía despertar o estallar en el silencio, reina mía.
Esta pantalla podría también estar a punto de estallar, o despertar.
Sonrío en ti…?
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