Si acaso dijera que siento el avance de la grieta, mentiría.
Pese a lo cual, algo me obliga a decir que siento la grieta recorrer todas y cada una de las suposiciones sobre el mundo
y la realidad.
Tu lo sabes
ellos lo saben
Todo ¿esto? va a estallar
-¿Qué te hace creer eso?
- Es que está escrito…
- ¿Y donde está?
- Acá, acá está escrito
La gran explosión echa raíces
Y lo que hago es deslizarme entre mis bloqueos e
invocar a mi santa polilla una vez más.
Santa polilla acude de inmediato
me santifica con sus circunvoluciones
difunde su dorado polvo iluminante
Acto seguido
se produce esta simbiosis astral
donde la polilla me abre la ventana a un sueño lúcido,
un sueño que me resulta algo agobiante,
pero es el sueño que la polilla me muestra
Y en el mismo:
voy saliendo de un pueblo abandonado
(es obvio que han ocurrido cosas fuertes)
Las suelas de mis botas se despegan por efecto de la lluvia.
Mis camaradas me han dejado atrás (Se que hay reglas y se cumplen)
El mundo conocido ha terminado, somos pocos, no sabemos…
La soledad , el barro , la atmósfera monocroma
y una carita persistente provocan mi salida de este sueño.
La polilla echa chispas y se esfuma.
Pero antes me hace entender algo.
Ella me dice que no me atreva a dudar del sueño.
Y que esto es solo otro nivel del mismo sueño.
Y que la única manera de avanzar en este juego es aprender a manejar y evitar a los que nos manejan.
Como quiera que sea, apuro el último trago de mi vaso,
pero me estremece la idea de que el Universo alguna vez sea comprensible
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